domingo, 31 de julio de 2016

Fruto del AMOR

El Caixa Forum de Palma acaba de inaugurar una exposición que merece una visita. Mujeres de Roma supone un recorrido por las diferentes vidas de nuestras antepasadas. 
Peluquera peinando a su dama
La exposición se ha dividido en las diferentes facetas de la vida de una mujer en la Antigüedad Clásica, se tratan los aspectos cotidianos y también los divinos que en la sociedad romana formaban un todo. La exposición cuenta con piezas traidas del Louvre y por tanto es una estupenda ocasión para poder acceder a piezas sin salir de casa. 
Cónyuges en decoración de fuente. Termas de Baccucco.  Año 220.
Son muchas las piezas interesantes de la exposición pero hoy me detendré en una de las que a mi me ha resultado más peculiar, por dos razones: su cotidianidad y su atrevimiento, una combinación que siempre gustó en Roma y a los romanos.
Una vez recorrida la exposición llegando ya casi al final, el último apartado está destinado a las rarezas, y allí se encuentra, aguardando Hermafrodito justo frente a Gorgona, son dos iconologías de la Antigüedad Clásica que me apasionan y que siempre me han parecido de una gran belleza.
Escultura de Hermafrodito. S. II., reflejada en Gorgona siglo II - III.  Exposición "Mujeres en Roma" Caixa Forum Palma
La leyenda de Hermafrodito, hijo de Hermes y Afrodita (tampoco se rompieron la cabeza con el nombre, y es que lo simple siempre es eterno) nos la cuenta Ovidio en "Las metamorfosis": los dos dioses concibieron un niño de una belleza sin igual, Hermafrodito, cuando el niño llega a la pubertad decide marcharse a ver el mundo; consciente de su belleza llega a un lago, se desnuda y contempla su cuerpo, era el lago de la náyade Salmacis que quedó prendada de la belleza del chico y le propuso relaciones. Hermafrodito se negó, pero en un descuido, Salmacis lo agarró del cuello lo introdujo en el lago y se enroscó en torno suyo. Náyade suplicó a los dioses que no dejasen que se apartarse nunca de ella y los dioses se lo concedieron, tal y como cuenta Ovidio:
Jan Gosaert. 1520. Tabla. 32,8× 21,5 cm.Museo Boymans Van Beuningen.
Rotterdam
«mezclados, de los dos / los cuerpos se unieron y una faz se introduce en ellos / única» De manera que, cuando en un abrazo tenaz se unieron sus miembros, / ni dos son, sino su forma doble, ni que mujer decirse / ni que muchacho, pueda, y ni lo uno y lo otro, y también lo uno y lo otro, parece. / Así pues, cuando a él las fluentes ondas, adonde hombre había descendido, / ve que semihombre lo habían hecho, y que se ablandaron en ellas / sus miembros, sus manos tendiendo, pero ya no con voz viril, / el Hermafrodito dice: «Al nacido dad vuestro de regalos, / padre y también genetriz, que de ambos el nombre tiene, / que quien quiera que a estas fontanas hombre llegara, salga de ahí / semihombre y súbitamente se ablande, tocadas, en las aguas»
En Roma, al igual que en Grecia, el sexo era tratado con mayor naturalidad y muchos de nuestros prejuicios, culturales, religiosos, morales, que llegarán mucho después, no eran considerados en absoluto un problema.
Detalle Hermafrodita dormido, copia romana del II d.C. de un original griego del II a.C.
Restaurada por Bernini en 1620, Museo del Louvre, París
Una de las representaciones de Hermafrodito más conocidas en la historia del arte es "El hermafrodita dormido" de la colección Borghese que se encuentra en el Louvre. La estatua original fue descubierta cerca de las termas de Diocleciano alrededor de 1608, cuando se la mostraron al cardenal Borghese quedó tan impresionado por la belleza de la escutura que encargó a Bernini que le realizara un almohadón a la altura de la pieza, desde ese momento se convirtió en una de las piezas más admiradas de su colección. 
No es de extrañar que haya inspirado en diferentes aspectos otras obras de la historia del arte, por ejemplo, sabemos que Velázquez visitó esta colección cuando estuvo en su segundo viaje a Roma y se puede observar el parecido en la pose en la magnífica "Venus ante el espejo".
Diego VelázquezVenus del espejo (1647-1651), National Gallery, Londres
Sabemos que quedó fascinado con el hermafrodita porqué encargó una pieza en bronce para el Alcázar de Madrid a Matteo Bonnarelli, colaborador de Bernini, hoy la podemos ver en el Museo del Prado.

Hermafrodito. 1652. Matteo Bunoccelli. Museo del Prado

Escultura de Hermafrodito. S. II. Colección Borghese.
Museo del Louvre, París
La pieza que ha llegado a Palma con motivo de la exposición pertenece también a la misma colección, adquirida por el cardenal, pasó a manos de Napoleón, forma parte de las  400 obras que el Emperador compró al príncipe Camilo Borghese en 1807 por 13 millones de francos. Se dudó de su autenticidad hasta el año 2012, momento en que, a raíz de su restauración, se demostró que su procedencia era la Roma antigua. Es una pieza peculiar en extremo, ya que presenta una posición inusual, no tan solo para representar un hermafródita, sino para cualquier escultura, la postura se conoce como anasyrma, y es una provocación, evidentemente implica la exhibición, pero no tiene tanto una intención exhibicionista, como provocativa. Otra peculiaridad es que esta pieza estuvo escondida a los ojos del público en el Louvre.
Hermafródita dormido.
Copia del original romano.
Colección Despuig
Castell de Bellver
No son las únicas piezas que hacen referencia a esta temática, muchos han sido los que han quedado atrapados en la belleza de estas esculturas. En Palma, en el Castell de Bellver, dentro de la colección del cardenal Despuig, podemos admirar otra copia en miniatura del hermafrodita romano.
Hoy la podemos admirar en el Caixa Forum de Palma,  tal y como hicieron sus contemporaneos, sorprendidos, escandalizados, colocada frente a una Gorgona desesperada y bella, pero sin olvidar que las rarezas lo son más por desconocimiento que por virtud, nadie es igual al otro, en todo caso nos esforzamos por aparentar la aburrida cotidianidad.



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