jueves, 5 de mayo de 2016

MELANCOLÍA

Cuando está a punto de inaugurarse la fantástica exposición de El Bosco en el Museo del Prado de Madrid, aquí en Palma aún podemos disfrutar de una exposición que vale la pena, llena de animales fantásticos y seres humanos perturbados por la ansiedad de la vida. La temática de la exposición es la melancolía, y ese es su título “Tiempo de melancolía”, creo que es muy apropiado para los tiempos que vivimos, donde la melancolía se ha instalado para no marcharse, la hemos asumido en nuestra sociedad y la hemos recodificado como depresión, ansiedad, angustia, cada uno de nosotros le otorga un nombre en función de las sensaciones y de cómo es capaz de gestionar estas emociones.
En el Siglo de Oro en España y en Europa la melancolía se asumía de una manera natural, todos eran melancólicos en potencia e incluso se concebía como una característica propia de artistas y creadores. La explicación médica era fascinante, una bilis negra que se apodera de nuestro interior y nos transforma en seres oscuros, pero a la vez potencia nuestra creatividad y en algunos casos puede llegar a otorgar el don de la clarividencia, y es que desde que en Grecia hacia el 400 a.C, Hipócrates la incluyó en su teoría de los cuatro humores, la melancolía se ha ido trasmutando en diferentes trastornos a lo largo de los siglos hasta llegar hasta nuestros días.

En esta exposición la melancolía es el hilo conductor de una selección de obras que perfectamente podrían estar en una misma exposición por un millón de razones pero que a la vez encajan bajo el epígrafe, son una representación clara de como el hombre puede llegar en sus momentos más bajos a producir belleza. La exposición no solo se conforma a partir de obras de artistas tan conocidos como Brueghel, Berruguete, Durero o Rubens, también incluye objetos, libros, textos que giran en torno a la melancolía y sus efectos, incluso métodos curativos de lo más extravagante que ponen de manifiesto como ciertos aspectos forman parte de nuestro ser por muchos siglos que pasen.
Porqué me he acordado de El Bosco, porqué de entre todas las obras expuestas hay un óleo de 160x243 de Brueghel el viejo que él solo ya justifica la visita a la exposición. El artista recrea las ensoñaciones infernales del pobre San Antonio, está lleno de seres fantásticos y cuando lo vi no pude dejar de relacionarlo con “El jardín de las delicias”. En el catálogo de la exposición hay un dato que lo hace todavía más interesante y es que este cuadro fue adquirido en el año 1604 para decorar una de las paredes de la cárcel de mujeres de Valladolid.
La exposición estará en el Caixa Forum de Palma hasta el 5 de junio, y es sin duda una excelente oportunidad de poder ver en el mismo lugar una magnifica colección de obras representativas del Siglo de Oro español. Para mí es el antecedente perfecto a la visita de la exposición de El Bosco en Madrid.

Para saber más sobre la exposición: Página Caixa Forum Palma i Interactua con la exposición.


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