jueves, 24 de julio de 2014

Tremendamente COTIDIANO

A mi gran amigo, artista y sobre todo esteta Pako Lorente



Mar Mediterráneo, Illes Balears, Mallorca, Serra de la Tramuntana, Sóller, pueblo turístico y marinero, pueblo entre montañas digno de visitar en cualquier época del año, lleno de encantos y maravillas arquitectónicas que crecieron gracias al esplendor de la industria textil que durante años va  a generar riqueza en este bellísimo paraje rodeado de naranjos y limones.

Detalle  Can Prunera

A partir de la Guerra Civil la industria textil va a crecer exponencialmente en toda Mallorca y también en Sóller. Las tropas franquistas bombardeaban Barcelona y Sóller suplió en buena medida la producción que las maltrechas fábricas catalanas no podían cubrir. La industria del valle llegó a funcionar durante las 24 horas del día y unos cientos de hombres y mujeres se dirigían a sus puestos de trabajo a dar vida al milagro industrial. Una de esas manufactureras, era la fábrica de les Ànimes, situada al final del carrer Ponç al que se accede a través de la calle más conocida y comercial de Sóller, el carrer de la Lluna, justo a la altura de Can Prunera, en ese punto, en ese cruce se produce la magia.

Puerta principal de Can Prunera

Can Prunera es una joya modernista, sus orgullosos propietarios Joan Magraner y Margalida Vicens en su día habían inmigrado en busca de fortuna a Francia y la hicieron, así que tras levantar un prospero negocio deciden volver a su pueblo natal y se construyen esta maravillosa casa siguiendo la moda vigente en Francia. Tras años de abandono y decadencia finalmente se recupera y hoy en día se puede visitar ya que es un museo, y de hecho se visita; son muchos los turistas y mallorquines que atraviesan las puertas de Can Prunera cada año y realizan un particular viaje al pasado, pero son muy pocos los que se detienen a contemplar las huellas que en la calle de enfrente ha dejado la historia, y es que el carrer Ponç aparece lleno de grafitis, huellas del pasado textil rico y esplendoroso de Sóller. Muchas veces realizaban las transacciones comerciales en ese punto y utilizaban el lienzo que les ofrecía la pared para realizar las cuentas o en los tiempos de espera se distraían realizando dibujos con mayor o menor fortuna artística.

Grafiti
Grafiti
La pared  recoge la vida que día tras día  se manifestaba en ese enlace de calles, donde a la sombra de la imponente fachada modernista, las personas, que son los que hacen la historia, intercambiaban, su tiempo, su dinero por bienes y sus opiniones. Sin proponérselo, con ninguna pretensión más allá de la pura necesidad del fugaz instante, estaban dejando un documento grabado en las paredes del pueblo. No son grandes obras, algunas de ellas no tienen más valor que el que en su día pudo tener el valor obtenido en la transacción, tampoco se trata de grafitis muy antiguos, algunos son de los años 40 del s. XX y otros de los años 50 y 60, pero cuando mi amigo Pako me los descubrió no pude dejar de imaginar la actividad, las voces, los susurros, los secretos  que esas paredes esconden de muchos que ya no están pero que algún día estuvieron, lo sabemos porque han dejado un trocito, unas horas de su tiempo escrito en las paredes. Los trabajadores de la fábrica de les Ànimes.

Fábrica textil en Sóller. Estado actual.
La fabricación textil en Sóller y en toda Mallorca, languideció sin remedio, ni cura, la oferta y la demanda dictaminaron durante los años 70 del s. XX el final de la producción textil en el valle y prácticamente en el resto de Mallorca, algunas de esas fábricas se mantienen en pie a duras penas esperando que se cumpla la promesa realizada hace años cuando se les auguró una nueva vida, esta vez convertidas en museos industriales. Espero que la promesa se cumpla algún día ya que la vida no se hace sólo de grandes obras de arte, dichas obras brillan en un contexto que le es necesario y sin el cual, sin esos hombres y mujeres que en su día escribieron en las paredes, no tendría sentido. Los lugares son lo que son en su conjunto y son incompresibles como piezas aisladas, al igual que las personas que son las que los construyen, los habitan y los destruyen, lo son a partir del contexto que les rodea.

*Las fotografías de Can Prunera han sido seleccionadas de su página web: CAN PRUNERA

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